En la playa con Adriana

En la playa con Adriana

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A menudo pensaba en ir a una playa nudista, pero nunca me había atrevido porque nadie quería venir conmigo. Así que un domingo, bien pronto decidí ir yo a solas. Me informé donde estaban las playas en la costa, y cuando me decidí por una, metí todo lo necesario en el coche y me fuí.

Al llegar, me quedé un rato en el coche,pensando en que hacer, hasta que salí del coche y me desnudé, y una vez había cogido mi toalla y la crema, me adentré en la playa.

De repente me puse muy caliente, y tuve mucha vergüenza. Puse mi toalla en el suelo, y me tumbé boca abajo, para disimular. Al girar mi cabeza vi a una mujer a mi lado, mirándome.

Obviamente, estaba desnuda, con dos pechos grandes, estaba en cuclillas, con sus piernas bien contorneadas que hacían intuir un culo bien puesto.

– ¿Qué tal? – preguntó sonriendo, divertida. – “Me llamo Adriana, eres nuevo aquí, ¿verdad?”

Asentí con la cabeza y ella se tumbó a mi lado, y estuvimos charlando un buen rato. Adriana me tumbó boca arriba, y se puso encima de mí, y con la ayuda de una de sus manos, se introdujo mi miembro en su zona, que entró sin
dificultad dentro de ella. Cerró los ojos y abrió la boca, dejando escapar un gémido de placer, y empezó a moverse, mirándome con unos ojos pícaros, y cogiendo mis manos para ponerlas en sus pechos. que se agitaban cada movimiento.

Cada vez más rápido, empezamos a gemir, pero Adriana no quería terminar en esa postura. Se puso a cuatro patas, y me dijo que quería que la diese por detrás, para que cuando acabase, lanzase mi esperma sobre su culo y espalda.
Empecé a darla muy fuerte y rápido gritando los dos de gusto y sin soltar sus pechos, cuando no pudimos más ninguno de los dos, Adriana acabó pocos segundos antes de que yo lanzase todo lo mío donde ella quería, cansados, nos quedamos
tirados sobre la arena, besándonos y abrazándonos.

Ella también había perdido su timidez al nudismo de esa forma.

Se hizo de noche y había que volver a casa, así que recogimos nuestras cosas. Ese fue nuestro primer encuentro, pero sin duda, tendríamos muchos mñas durante ese verano.